Noviembre 2006

Muy estimados lectores:

Este mes  quisiera resaltar la importancia que tiene para todo ser humano el recibir una adecuada formación integral, que potencie sus características propias, que lo haga ser una mejor persona, un mejor ciudadano y un mejor ser humano. En esta ocasión comparto con ustedes una serie de artículos que nos hacen reflexionar de una forma práctica como el grupo de niños que conforman a Mano Amiga, al recibir una formación individualizada y de carácter formativo, alcanzan metas que jamás se imaginaron y que hoy en día los compromete a seguir luchando en este camino de la formación.

Hablar de formación, es hablar de un modelo que va  mucho más allá de la educación tradicional que normalmente se recibe. Formar, como su término lo indica es poder modelar las capacidades de un ser humano, es potenciar los aspectos propios de su naturaleza: su inteligencia, su voluntad, su espíritu y con ellos poder transformar la vida de una persona, que sin importar las limitaciones económicas o físicas, logra desarrollar una serie de habilidades que le permitan ir escalando gradualmente las metas y obstáculos propios de la vida.

Hoy nos quejamos amargamente de aquellas personas que viven con un egoísmo arraigado y sin deseos de beneficiar al resto de los seres humanos que integramos la sociedad. El modelo formativo que Fundación Altius opera, a través de sus proyectos de educación formal y capacitación, es un modelo que complementa esta importante tarea de la educación para las personas. Se trata de una educación para la vida, no sólo de una nota o calificación importante que uno de nuestros alumnos obtenga en su examen, se trata de desarrollar a cada una de las personas tomando en cuenta su individualidad y los aspectos propios de su familia.


No nos podemos conformar con tener a los mejores estudiantes, hoy en día el compromiso va más allá, el compromiso se tiene que acercar a que la transformación en sus vidas se vea reflejada en una persona que sea capaz de crecer no solamente para sí, sino de generar un beneficio para los que le rodean.

Finalmente les invito como cada mes a que reflexionemos en estos conceptos de cara a nuestra vida, de tal forma que sigamos en una continua lucha por aprender y crecer, con intención de alcanzar nuestra formación y la de nuestros seres queridos.  Motivarnos a que, mientras haya una necesidad en nuestro mundo, siempre existirá también la capacidad de otro de poder ayudar. Les invito a tomar en cuenta todo esto, cercanos al cierre de este año 2006 e inicio del 2007.

Muchas gracias,

Carlos Otero
Director Ejecutivo- Fundación Altius